zUmO dE pOeSíA

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de todos los colores, de todos los sabores

ALEATORIUM: Saca un poema de nuestro almacén

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domingo, 22 de octubre de 2017

Erizo de mar (por Joan Margarit)


Bajo las aguas poco profundas de la costa
anclo mi coraza. No segrego ni nácar
ni perlas, la belleza no me importa,
enlutado guerrero que, con sus negras lanzas,
se oculta en una grieta de la roca.
Viajar es arriesgado pero a veces me muevo
-las espinas haciendo de muletas-
y, por torpe, las olas me revuelcan.
En el mar peligroso busco la roca
de donde no haya de moverme nunca.
En la armadura soy mi propio prisionero:
una prueba de cómo, si no hay riesgo,
la vida es un fracaso.
Afuera está la luz y canta el mar.
Dentro de mí la sombra: la seguridad.


sábado, 21 de octubre de 2017

Y terminé sabiendo (por Emily Dickinson)


Sentí un funeral en mi cerebro,
los deudos iban y venían
arrastrándose arrastrándose hasta que pareció
que el sentido se quebraba totalmente

y cuando todos estuvieron sentados,
una liturgia, como un tambor,
comenzó a batir a batir hasta que pensé
que mi mente se volvía muda

y luego les oí levantar el cajón
y crujió a través de mi alma
con los mismos botines de plomo, de nuevo,
el espacio comenzó a repicar

como si todos los cielos fueran campanas
y existir sólo una oreja
y yo y el silencio, alguna extraña raza
naufragada, solitaria, aquí

y luego un vacío en la razón, se quebró,
caí, y caí,
y di con un mundo, en cada zambullida,
y terminé sabiendo entonces



viernes, 20 de octubre de 2017

Ahí fuera (por Saiz de Marco)


la silueta de un nido de cigüeña en la torre

una casa con hiedra trepando por sus muros

la leña amontonada sobre una carretilla

un rebaño de ovejas con su perro pastor

los caminos pidiendo que mis pies los recorran

dos hileras de árboles
de distinto verdor a ambos lados de un río

los olivos las vides el maíz los girasoles

paisajes sucediéndose detrás de los cristales
como en una película
como en una pantalla pero ciertos
reales
tan cercanos que casi rozan las ventanillas

y yo a bordo del tren
dentro de mi vagón mirando todo eso

yo dejando caer mi frente sobre el vidrio
queriendo y no pudiendo decir
-aquí me bajo



jueves, 19 de octubre de 2017

Ya no soy su caballo (por Fabio Morábito)



Mi hijo juega sobre mi lomo,

es un vaquero y lo llevo

a cuatro patas por la alfombra

espoleado por sus ¡arre caballo!,

pero sus pies ya tocan el piso,

no es el jinete de antes

que a horcajadas limpias se aferraba

a mi cuello, ahora percibe

su propio peso, deja de arrearme

y se baja. Me acuesto boca arriba,

él se acuesta también

y miramos el techo. Ya no soy

su caballo. No me lo dice,

pero lo piensa. Se bajó

para siempre de mí, su centauro,

a este suelo de todos

que da vuelta a la tierra.



miércoles, 18 de octubre de 2017

Gracias te sean dadas (por Ida Vitale)


En el verano:
viento en la esquina,
verde sobreviviente en la sequía,
tenue, obstinada nube que aparece
y cruza sola el cielo imperturbable,
agasajo de la sombra del árbol,
vaso de agua al regreso: muchas gracias.
Rapado, el pasto tiene olores
a pequeño cadáver indeciso,
otra culpa del verano profundo.
Desolada de ferocísimo sol,
esta pared lo escupe. Sólo faltan
tristezas de pájaros agónicos
para mojar el borde de un pañuelo.
A ti, alfabeto,
gracias te sean dadas,
por acudirme, pese a esta miseria:
musitas y aminoras con memorias
de milagrosas y narradas lluvias,
de mares y manzanas, tanto agobio,
que olvido este calor y que aún lo escribo.


martes, 17 de octubre de 2017

Siempre a destiempo (por Josefina Plá)


Un cerrarse de puertas,
a derecha e izquierda;
un cerrarse de puertas silenciosas,
siempre a destiempo,
siempre un poco antes
o un momento demasiado tarde;
hasta que sólo queda abierta una,
la única puntual,
la única oscura,
la única sin paisaje y sin mirada.



lunes, 16 de octubre de 2017

Apeadero (por Juan Ramón Jiménez)


El tren se va. Y en las dejadas soledades;
uno, en lo oscuro ya, se halla consigo mismo.
La voz baja es mayor que el silencio del mundo.
Es uno casi monte, casi agua, casi abismo.

Por la vereda, a veces, qué olores penetrantes
y fulgores de insectos orillan, tan perdido e íntimo
va uno en uno, que olvida la memoria internada
quién es uno, si es, si va a ser, si no ha sido.

La esquila de algún valle toca en el corazón.
Mujeres piadosas van a guardar en el río
su cuerpo bello con el secreto del mundo.
Y vuelve a ser compendio el lucero y el grillo.



domingo, 15 de octubre de 2017

Cuando renazca (por Rafael Baldaya)



cuando vuelva a nacer ocuparé otro cuerpo

cuando vuelva a nacer mi sexo será otro

cuando vuelva a nacer mi piel no ha de ser blanca

cuando vuelva a nacer
puede que nazca lejos
creceré en otro idioma
todas estas palabras me sonarán extrañas

andaré otros caminos
cantaré otras canciones
dibujaré paisajes
escribiré al revés

cuando vuelva a nacer no sabré que ya he sido
ignoraré que fui

lo que estoy siendo

cuando vuelva a nacer vendré de otros linajes
de otros juegos de genes
de otras combinaciones
tendré distinto nombre 
(nada de Rafael)
viviré entre colinas
o acaso
quién lo sabe
en un pequeño pueblo bañado por el mar

cuando vuelva a nacer
seré risueña

cálida
extrovertida
intrépida
tal vez apasionada
lo contrario que ahora


cruzaré otros umbrales
amaré lo que no amo
creeré en lo que no creo
calcularé deprisa 

y a lo mejor de leer me canso pronto

cuando yo vuelva 

cuando de nuevo nazca y reemerja a la vida
no seré yo


sábado, 14 de octubre de 2017

Por fin regresas (por So Chung-Ju)



He venido a verte, Suna.
Cuánto eres tú aquí, niña.
Vienes de los cuatro puntos cardinales
con tu sonrisa
cuando voy caminando solitario por la calle
Chong-ro.

Te he echado de menos
cada vez que cantaba algún gallo en el alba.
¿Me has oído llamarte?
Oh, Suna, cuántos siglos hace ya que no te veo.

Aquel día en que te fuiste en ataúd de flores
más allá de la montaña
no quedó en mis ojos más que el cielo vacío,
en mis manos ni una cabellera para acariciar.
Y cómo llovía... Tras la vela, fui abriendo la puerta
de piedra donde cantaban los búhos
y encontré un río de miles de millas...
Y cómo pudiste volver, o en qué arco iris bajaste
desde tu escondida casa, desde donde ni siquiera
has podido escribirme.

En los cuatro caminos de la calle Chong-ro
un mar de nieblas, o un mar de niños y niñas,
vienen charlando al sol.
Y entre estas niñas de diecinueve o veinte años
¡oh, por fin regresas en sus ojos, en su sangre,
en su corazón,
Suna, Suna, Suna! ¡Oh, cómo te veo venir y estar presente!


viernes, 13 de octubre de 2017

Esa rastrera mata (por Antonio Manilla)



Es tanto como el río,

como los firmes chopos,

esa rastrera mata

que pende de la orilla

inclinada hacia el cauce,

en hermoso equilibrio

a punto de romperse.


Oculta sus raíces,

no es honda, sino ancha,

tiene las hojas duras

y florece a destiempo.

Ni las cabras la quieren.

Pero cuando el deshielo

arrambla en su avenida,

sujeta las riberas,

las mantiene en su sitio.


Por ella, el río es río

todas las primaveras.



jueves, 12 de octubre de 2017

Él, siempre él


zUmO dE pOeSía, en su rechazo al nacionalismo como mal fundamental de la especie humana, reproduce (traducido) el editorial publicado recientemente por el semanario "Charlie Hebdo":


El referéndum organizado en Cataluña para su independencia hace temblar a Europa. Si todas las regiones europeas que tengan una lengua, una historia, una cultura originales empiezan a reclamar su independencia, el Viejo Continente se va a fragmentar como el casquete polar bajo los efectos del calentamiento climático.

Puesto que hay unas doscientas lenguas en Europa, ¿por qué no crear doscientos nuevos países? ¿Y por qué no proclamar tantas declaraciones de independencia como quesos y vinos hay en el continente?

La independencia, sí, pero ¿respecto a qué? Es legítima la independencia cuando uno quiere liberarse de la tiranía o la opresión. ¿De qué destino trágico quieren liberarse hoy los catalanes? En 1977, poco después de morir Franco -éste había prohibido el uso del catalán después de su victoria en 1939-, la Generalitat de Cataluña fue restablecida, y luego la región se dotaba de un parlamento y de un gobierno regionales.

Pero hoy, cuando Franco ya no está, hay que buscarse otro tirano al que poder derribar. Será el Estado español y, por supuesto, la peor dictadura jamás conocida en el mundo: la Unión Europea con sede en Bruselas.

Detrás de esa palabra esplendorosa, independencia, se ocultan preocupaciones a veces menos nobles. Como pasa con la Liga Norte en Italia, siempre la reclaman las regiones más ricas. Cataluña quiere la independencia porque ya no quiere soltar dinero a las otras regiones españolas menos ricas que ella.

Es como si oyéramos de nuevo la voz de la innoble Margaret Thatcher: “I want my money back”. La lengua, la cultura, las tradiciones están muy bien para las postales, pero la pasta está mucho mejor. Las regiones pobres de Europa pocas veces bajan a la calle para obtener su independencia.

Más allá de estas consideraciones mercantiles, es curioso oír algunas voces de la izquierda reclamar la independencia de una región como Cataluña en nombre de una identidad cultural, que, por cierto, nadie cuestiona.

Y además, ¿por qué la identidad cultural reivindicada por los catalanes debería ser tomada en cuenta y no la identidad cristiana defendida por los xenófobos europeos? ¿Por qué las palabras “identidad” o “cultura” suenan bien cuando las pronuncia la izquierda, pero se convierten en infames cuando es la derecha y la extrema derecha las que las pronuncian?

La independencia de Cataluña no tiene por objeto liberar a esta región de una tiranía que ya no existe, ni permitir a la economía ser próspera, puesto que ya lo es, y mucho menos obtener el derecho a hablar una lengua autorizada desde hace tiempo. La obsesión identitaria que se expande por Europa como la podredumbre de una fruta afecta a la extrema derecha pero también a la izquierda. El nacionalismo de derechas y el de izquierdas tienen un punto en común: el nacionalismo.

Cuando Cataluña haya roto las cadenas que la atan a la monarquía española y al Santo Imperio Europeo, ¿qué ocurrirá? Al son de los tambores y de los pífanos, los gallardos independentistas desfilarán por las calles de Barcelona como si fueran la Columna Durruti, las jovencitas lanzarán pétalos de rosa a los militantes que habrá desafiado con arrojo al Estado policial español, corales infantiles con niños de pelito rizado cantarán a la libertad recobrada y al euro derrotado, las abuelas desdentadas tejerán banderas con los colores de la nueva República, y los bisabuelos desempolvarán la boina que llevaban en el frente en el 36.

Será muy bello, emotivo, magnífico. Y luego, al final de la tarde, todo el mundo volverá a su casa para plantarse delante de la tele y ver el concurso de turno o el partido del Barça en cuartos de final de la Copa. Cataluña bien se lo merece.



Otra vez como ayer (por Concha Lagos)


Otra vez a soñar desde el oscuro

imposible porqué, mano tendida,

intentando apresar amor y vida,

fijarle a lo inseguro lo seguro.


Otra vez cabalgando hacia tu muro,

soledad que me tiras de la brida,

seguidora incansable de mi huida,

vencedora en la lucha en que perduro.


Otra vez a mirar arena y cielo

en tu playa sin fin siempre desnuda,

bebiéndome el silencio que te nombra.


Otra vez como ayer perdido el vuelo

por el salto hacia atrás de miedo y duda,

seguida y seguidora de tu sombra.


miércoles, 11 de octubre de 2017

La L (por Saiz de Marco)


Así toda la vida: Gateando, tropezando, cayendo, levantándote, tropezando de nuevo, volviendo a levantarte, el uniforme puesto, el traje de aprender, el pupitre, el maestro, el colegio en septiembre, la L de la autoescuela, de alumno, de aprendiz, de novel, de inexperto, de soy un principiante, lo que nunca entendiste, las fichas, los deberes, las preguntas del test, el ejercicio práctico, la evaluación continua, Mao Tse-Tung, Mao Zedong, era bueno, era malo, Plutón es un planeta, Plutón no es un planeta, Rusia vuelve a ser Rusia, guion ya no lleva tilde, la araña es un insecto, la araña no lo es, las clases de refuerzo, el temario que cambia, las leyes reformadas, esta deroga aquella, aprende, desaprende, física, matemáticas, de qué te vale ahora el alfabeto Morse, lengua, filosofía, informática, idiomas, esto no hay quien lo entienda, exámenes de junio, puesta al día, reciclaje, estudios de postgrado, aprobado o suspenso, incompleto el programa, la materia no cabe, nunca cabe en un curso, los intentos fallidos, el ensayo, el error, la duda que va y viene, es rallado o rayado, vertemos o vertimos, los lapsus, los equívocos, dejaste cabos sueltos, con eso no contabas, el modelo no sirve, no hay que bajar la guardia, te hace falta experiencia, un año es poco tiempo, cuántos serán bastantes, esto está mal planteado, bórralo, hazlo de nuevo, compás, cartabón, regla, pantalla y no papel, reinicia, resetea, cada década un mundo, vamos no te anquiloses, la piedra angular era esa que despreciaste, rectifica, desdícete, el camino era otro, desanda lo ya andado, da la vuelta y comienza, comienza a comenzar, eso está ya obsoleto, ayer era moderno y hoy es una antigualla, rescata del olvido, lo supe y no lo sé, actualiza las viejas lecciones oxidadas (ni una cronista fiel ni una buena archivera fue nunca la memoria), las parcelas vedadas, la blanca y densa niebla, y todo el tiempo, ¡todo!, bebé, joven, adulto, sin pelo, con acné, con melena, con canas, ya calvo y con arrugas, gateando, tropezando, cayendo, levantándote, tropezando de nuevo, volviendo a levantarte (aun después de caerse el niño sonreía: mientras echaba a andar, un paso y otro paso, le viste sonreír), la carrera de fondo con vallas, con obstáculos, empiezas a entenderlo, crees que por fin comprendes lo que no está en los libros, lo que no te enseñaron, la L, siempre la L, y hasta el último aliento, hasta el latido último toda la vida así.

martes, 10 de octubre de 2017

En todos los peces (por Laura Casielles)



Yo amaba tanto a aquel hombre y él recogía pájaros
-mirlos gorriones pájaros heridos en la ciudad-
los llevaba a casa
aprendía a curarlos
nunca les pedía que se quedaran cuando podían volver a volar de nuevo

aunque un día me contó que lo que más le preocupaba eran los murciélagos

los murciélagos sí que lo pasan mal en este mundo de mierda
se quedan mareados
se pierden
lloran

Yo amaba tanto a aquel hombre y cuando un día le pregunté
si había tenido perro de chiquillo
me devolvió la pregunta: “¿qué es tener?
Un perro y yo nos tuvimos mutuamente durante un tiempo,
si es a eso a lo que te refieres”

Yo amaba tanto a aquel hombre y él me explicaba
curiosas anécdotas de cebras y de osos

un día vimos juntos animales del fondo del agua
esos animales tan curiosos que casi parecen de otros planetas

Aunque un día me contó que lo que más le preocupaba eran las abejas
las abejas sí que lo pasan mal en este mundo de mierda
andan desorientadas
no se oyen
mueren

Yo amaba tanto a aquel hombre y él un día me contó la extraña teoría
de cómo hay un punto en la evolución en que se alcanza el lenguaje
y que los animales llegan ahí pero deciden que no
que mejor palabras no
que así empieza el daño

y un día me enseñó a dormir como duermen los cachorros
y un día me salvó del diluvio en un arca de luciérnagas
y un día me hizo entender que yo también era pantera araña yegua

Yo amaba tanto a aquel hombre pero un día me equivoqué
Emprendí el camino hacia el mundo de la gente
donde todo es ruido

Ahora lo veo en todos los insectos en todas las águilas en todos los peces

Yo sé que él me ha perdonado con el suave perdón de los elefantes.
Tal vez si viviésemos tanto como las viejas tortugas
lograra algún día perdonarme yo



lunes, 9 de octubre de 2017

Quemándonos sin fuego (por Francisca Aguirre)


Bajan, atravesando el firmamento,
vienen sin ser llamados.
Nadie sabe qué son ni a dónde pertenecen.
Descienden mágicos y ajenos,
iluminan sin luz, cantan sin música.

Llegan, definitivamente llegan;
nos invaden
y algo que no entendemos sobreviene
quemándonos sin fuego.
De donde no sabemos, vuelven.
Traen en su aparecer, en su deshora,
la desazón profunda de lo incierto.
No calientan ni hielan,
sólo inquietan. Y huelen
como la luna sobre el mar. Cantan
como el color vibrante de las flores.
Nadie sabe qué son ni a dónde pertenecen,
pero la sangre se acelera,
la memoria tirita como un náufrago.

Bajan, atravesando el firmamento,
suben desde el abismo y la nostalgia,
iluminan sin luz, cantan sin música.
Dios mío, cantan, cómo cantan.


domingo, 8 de octubre de 2017

El nacionalismo, veneno de la Humanidad.



PALABRAS DE MARIO VARGAS LLOSA, EN LA MANIFESTACIÓN CONTRA EL INTENTO DE GOLPE DE ESTADO PERPETRADO POR CARLES PUIGDEMONT Y OTROS, CELEBRADA HOY EN BARCELONA.

Queridos amigos. Todos los pueblos modernos o atrasados viven en su historia momentos en los que la razón es barrida por la pasión. Y es verdad que la pasión puede ser generosa y altruista cuando inspira la lucha contra la pobreza y el paro. Pero la pasión puede ser también destructiva y feroz cuando la mueven el fanatismo y el racismo.

La peor de todas, la que ha causado más estragos en la historia, es la pasión nacionalista. Religión laica, herencia lamentable del peor romanticismo. El nacionalismo ha llenado la historia de Europa y del mundo, y de España, de guerras, de sangre y de cadáveres. Desde hace algún tiempo, el nacionalismo viene causando estragos también en Cataluña.

Para eso estamos aquí, para pararlo. Para eso han salido miles y miles de catalanes de sus casas en esta mañana soleada del otoño catalán. Son catalanes democráticos, que no creen que sean traidores quienes piensan distinto a ellos. Son catalanes que no consideran al adversario un enemigo, que no ensucian sus puertas, ni destruyen sus vitrinas. Catalanes que creen en la democracia, en la libertad, en el Estado de derecho, en la Constitución.

Y además de catalanes, hay aquí, esta mañana, miles de hombres y mujeres venidos de todos los rincones de España —e incluso del Perú—, a decirles a los amigos catalanes que no están solos, que estamos con ellos, que queremos dar juntos con ellos la batalla por la libertad. Estamos armados de ideas, de razones y de una convicción profunda de que la democracia española está aquí para quedarse. Y que ninguna conjura independentista la destruirá.

No queremos que los bancos y las empresas se vayan de Cataluña como si fuera una ciudad medieval acosada por la peste. No queremos que los ahorristas catalanes retiren su dinero por la desconfianza, por la inseguridad jurídica que les merece el futuro de Cataluña. Queremos, por el contrario, que los capitales y las empresas vengan a Cataluña para que vuelva a ser, como tantas veces en su historia, la capital industrial de España, la locomotora de su desarrollo y su prosperidad.

Queremos que Cataluña vuelva a ser la Cataluña capital cultural de España, como era cuando yo vine a vivir aquí, en unos años que recuerdo con enorme nostalgia. Eran los últimos años de la dictadura franquista. La dictadura se deshilachaba y hacía aguas por todas partes. Y ninguna ciudad española aprovechó tanto como Barcelona esos resquicios de libertad para volcarse al mundo y traer del mundo las mejores ideas, los mejores libros, todos los grandes logros de la vanguardia. Por eso venían los españoles a Barcelona. Porque aquí los aires eran ya los de Europa. Es decir, los de la democracia y la civilización.

Aquí, en esa Cataluña se reunieron, después de haberse dado la espalda desde la guerra civil, los escritores españoles y los escritores latinoamericanos. Aquí, yo he visto llegar a Barcelona a muchachas y muchachos de toda América Latina, con vocaciones artísticas y literarias, que venían porque aquí había que estar si uno quería triunfar en el mundo de las artes, del pensamiento, de la literatura. Venían aquí como nosotros en las generaciones anteriores íbamos a París. Queremos que Barcelona, que Cataluña, vuelvan a ser la capital de la cultura de España.

Queridos amigos. España es un país antiguo. Cataluña es un país antiguo. Hace 500 años sus historias se juntaron y se juntaron con las historias de vascos, de gallegos, de extremeños, de andaluces, etcétera. Para crear esa sociedad multicultural y multilingüística que es España. Ahora, desde hace 40 años, además de recuerdo de un pasado grandioso y a veces trágico, España es también una tierra de libertad, una tierra de legalidad. Eso el independentismo no lo va a destruir.

Se necesita mucho más que una conjura golpista de los señores Puigdemont y Junqueras, y de la señora Forcadell, para destruir lo que han construido 500 años de historia. No lo vamos a permitir. Aquí estamos ciudadanos pacíficos, que creemos en la coexistencia, que creemos en la libertad. Vamos a demostrarles a esos independentistas minoritarios que España es ya un país moderno, un país que ha hecho suya la libertad y que no a va a renunciar a ella por una conjura que quiere retrocederlo a país tercermundista.

Esta manifestación supera todo lo que los más optimistas organizadores consideraban. Es la demostración maravillosa de que en Barcelona, de que en Cataluña, como en el resto de España, están por la democracia, por la legalidad y por la libertad.

¡Viva la libertad! ¡Visca Catalunya! ¡Viva España!



Arrastro mi minúscula épica (por Karmelo C. Iribarren)


Nunca quise llegar a ningún sitio
ni tampoco me interesó
especialmente el paisaje.

Un pequeño bar de barrio
con una mesa
desde la que ver el mundo apagarse
y encenderse
–bajo la lluvia–
las farolas en las aceras,
me ha bastado para ser casi feliz.

Exiliado en mi interior,
nunca en venta
ni besando la mano de nadie,
arrastro mi minúscula épica
–por unas calles
que ni siquiera son ya mis calles–
y me voy alejando.


sábado, 7 de octubre de 2017

zUmO dE pOeSíA, contra el oprobio y la ignominia nacionalista


La ANC, que capitanea el golpe de Estado en Cataluña, ha pedido a sus parciales que el domingo día 8 no salgan de sus casas, para restar en lo posible porcentajes de participación involuntaria en la manifestación que ha convocado Sociedad Civil de Cataluña en defensa de la Constitución y las libertades democráticas. Con ello confirman el carácter xenófobo de los nacionalistas. Son xenófobos en las dos direcciones: hacia afuera, expulsando a quienes tratan de defender la libertad e igualdad de todos los ciudadanos, y hacia dentro y contra sí mismos, como los quistes, para evitar que la libertad y la igualdad los contamine. (...)

Nos vemos en Barcelona. Y por supuesto en la calle. A cuerpo gentil.


(del blog  hemeroflexia.blogspot.com ,  de Andrés Trapiello.)

Desgastado por la corriente (por William Butler Yeats)


Estoy cansado de sueños;
erosionado, un tritón de mármol
desgastado por la corriente;
y durante todo el día observo
el encanto de esta dama
como si en un libro hubiera hallado
su belleza retratada,
satisfecho de tener los ojos llenos
y los oídos atentos,
encantado de no ser más que sabio,
porque los hombres mejoran con los años;
pero aun así, aun así,
¿esto es mi sueño, o la verdad?
Cómo desearía habernos conocido
cuando todavía era dueño de juventud ardiente.
Pero envejezco entre sueños,
erosionado, un tritón de mármol
desgastado por la corriente.



viernes, 6 de octubre de 2017

Supe que nunca olvidaría (por Juana Bignozzi)



En otra vida yo miraba desde la ventana de un bar

cómo la tormenta aplastaba las flores azules contra los cordones

contra las paredes

y por ese momento único de la juventud que dura muy poco

supe que nunca olvidaría esa escena en la que nada aparecía

de lo que amaba me interesaba o temía

ni novios ni odios ni otros poetas ni revistas de opinión ni

secretarios de barrio ni amigos imbuidos de una colonizada cultura pavesiana

sólo las flores azules y la lluvia

recuerdo el nombre del pueblo la hora y esa lluvia

que nunca en las décadas que siguieron confundí con alguna otra 



jueves, 5 de octubre de 2017

LIBRES E IGUALES


LIBRES E IGUALES llama a todos los demócratas españoles a que viajen el próximo domingo a Barcelona para apoyar la manifestación convocada por Sociedad Civil Catalana, a las 12 horas, en la Plaza Urquinaona. En defensa de la libertad, la igualdad y la fraternidad.



Ya te abajaron (por Juan Gelman)



Ha muerto un hombre y están juntando su sangre en cucharitas,
querido juan, has muerto finalmente.
De nada te valieron tus pedazos
mojados en ternura.

Cómo ha sido posible
que te fueras por un agujerito
y nadie haya ponido el dedo
para que te quedaras.

Se habrá comido toda la rabia del mundo
por antes de morir
y después se quedaba triste triste
apoyado en sus huesos.

Ya te abajaron, hermanito,
la tierra está temblando de ti.
Vigilemos a ver dónde brotan sus manos
empujadas por su rabia inmortal.



miércoles, 4 de octubre de 2017

Oasis -haikus- (por Aitor Suárez)



Por los oasis
afrontas el sudor,
la sed, las dunas...

.....

Sólo por ellos,
recorrer el desierto
vale la pena.

.....

(Por los oasis:
luminosos y breves
como un destello.)

.....

¿Como podríamos,
sin vislumbrar oasis,
seguir andando?

.....

Y daría igual
si al final resultaran
ser espejismos.


martes, 3 de octubre de 2017

En una piedra (por Charles Simic)



Meterme en una piedra

ese sería mi camino.

Deja que otro se convierta en una paloma

o que rechine con el diente de un tigre.

Soy feliz de ser una piedra.


Por fuera la piedra es una adivinanza:

nadie sabe cómo resolverla.

Sin embargo dentro, debe ser fresca y silenciosa

aunque una vaca la pise con toda su fuerza,

aunque un niño la arroje a un río;

la piedra se hunde, lenta, imperturbablemente

hacia el fondo del río

donde los peces vienen a llamar en ella

y escuchan.


He visto salir chispas

cuando dos piedras se frotan,

así, quizás, dentro no esté oscuro después de todo;

quizás haya una luna que brilla

desde alguna parte, como detrás de una colina,

suficiente luz para descifrar

los extraños escritos, el mapa de estrellas

en las paredes interiores.


lunes, 2 de octubre de 2017

JUNTOS SUMAMOS

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Tan otro (por Rafael Baldaya)



Recuerdas vagamente
Puede que lo soñaras
¿Ah pero yo fui aquél?
Quizá no fui yo sino un antepasado
Creía en cosas en que no crees haber creído
Aquello que desprecias para él era importante
Abominó lo que amas
Amó lo que detestas
Vagamente recuerdas pero
no fuiste tú
Fue otro
otra persona
¡Cualquiera sabe quién sería aquel fulano!
¡Hace ya tanto de eso!
¿Quién acordó asignarle tu misma parcelilla
de individualidad?
¿No se supone que tienes tú el monopolio?
Claro que él vivió antes
nunca habéis coincidido
no sois contemporáneos
Aun así induce a error
De todos modos no compartís más que eso
Ni él te suplantó a ti
ni tú lo has suplantado
¿Ah pero fuiste aquél?
¿Estuviste allí dentro
¡metido en ese tipo!?
¿De verdad has sido alguien
tan otro y
tan extraño?
Pero no
no es posible
Acaso solamente aparecía en un sueño
un viejo sueño que
vete a saber por qué
no se deja olvidar



domingo, 1 de octubre de 2017

1-O Estafa Antidemocràtica. No participis! No votis!


La convocatòria de l’1-O feta per Puigdemont i el seu Govern és una trampa per a tota la societat catalana que no podem avalar amb el nostre vot.

Primer. La convocatòria no és transparent. S’ha fet mitjançant una “llei de referèndum” elaborada en secret i d’esquena al Parlament, s’ha aprovat a última hora, i sense temps per a un debat tranquil que permeti expressar-se a totes les opcions en condicions d’igualtat.

Segon. No estableix un mínim de participació, però es pretén que el resultat sigui vàlid amb tan sols un vot de diferència, podent fer una declaració unilateral d’independència en 48 hores, sense el suport d’una majoria de la població catalana. A poques setmanes de l’1-O no hi ha un cens oficial, cosa que pot donar lloc a tot tipus d’arbitrarietats.

Tercer. S’han relegat i marginat les forces polítiques de l’oposició, sostraient els drets democràtics més bàsics als membres del Parlament, canviant el reglament, escurçant els temps i impedint el dret d’esmena i el debat parlamentari. I això es fa utilitzant una majoria parlamentària que no es correspon ni amb el 50%
dels vots.

Quart. Han aprovat de manera “exprés”, en un sol dia, tant la “llei de referèndum” com les anomenades “lleis de desconnexió”. Són decisions de transcendència vital per a tota la ciutadania de Catalunya i les generacions futures i es poden executar en qüestió d’hores. No busquen que el poble català decideixi lliurement i conscientment, sinó una declaració unilateral d’independència.

I cinquè. L’1-O és una convocatòria unilateral. Puigdemont i el seu Govern diuen que actuen en nom de la majoria de la societat catalana, però les forces en què es recolzen no representen més que el 36% del cens electoral.

Qualsevol demòcrata, a banda de la seva posició davant de la independència, ha de rebutjar aquesta convocatòria, impròpia d’una democràcia i tramposa.

Per tot això, els i les sota signants, persones d’esquerres, de variada adscripció ideològica i de diverses cultures polítiques, que hem lluitat per les llibertats contra el franquisme, contra el terrorisme i contra la guerra, pels drets de les dones i de les minories socials, i ara contra les retallades i la corrupció, que rebutgem les polítiques del govern de Rajoy, i amb el convenciment què és possible un futur comú, lliurement elegit, en el marc d’una Espanya plural on es reconeguin totes les identitats dels pobles que la integren:

Rebutgem l’1-O com una estafa antidemocràtica. 

I cridem a no participar en aquesta convocatòria, que és l’oposat a un exercici de lliure decisió del poble de Catalunya.

(zUmO dE pOeSíA, en su línea de repudio a todo nacionalismo como causa fundamental del sufrimiento humano, se adhiere al anterior manifiesto y deplora la monstruosa aberración que algunos irresponsables pretenden materializar hoy en Catalunya.)

Los siete sellos (por Friedrich Nietzsche)



1

Si soy un adivino y estoy lleno de aquel espíritu vaticinador que camina sobre una elevada cresta entre dos mares,

que camina como una pesada nube entre lo pasado y lo futuro, hostil a las hondonadas sofocantes y a todo lo que está cansado y no es capaz ni de vivir ni de morir:

dispuesta en su oscuro seno a lanzar el rayo y el redentor resplandor, grávida de rayos que dicen ¡sí! , ríen ¡sí!, dispuesta a lanzar vaticinadores resplandores fulgurantes:

¡bienaventurado el que está grávido de tales cosas! ¡Y, en verdad, mucho tiempo tiene que estar suspendido de la montaña, como una mala borrasca, quien alguna vez debe encender la luz del futuro!

Oh, cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, ¡el anillo del retorno!

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

2

Si alguna vez mi cólera destrozó sepulcros, desplazó mojones señaladores de límites e hizo rodar viejas tablas, ya rotas, a profundidades cortadas a pico:

Si alguna vez mi escarnio aventó palabras enmohecidas y yo vine como una escoba para arañas cruceras y como viento que limpia viejas y sofocantes criptas funerarias:

Si alguna vez me senté jubiloso allí donde yacen enterrados viejos dioses, bendiciendo al mundo, amando al mundo, junto a los monumentos de los viejos calumniadores del mundo:

pues yo amo incluso las iglesias y los sepulcros de dioses, a condición de que el cielo mire con su ojo puro a través de sus derruidos techos; me gusta sentarme, como hierba y roja amapola, sobre derruidas iglesias.

Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

3

Si alguna vez llegó hasta mí un soplo del soplo creador y de aquella celeste necesidad que incluso a los azares obliga a bailar ronda de estrellas;

Si alguna vez reí con la risa del rayo creador, al que gruñendo, pero obediente, sigue el prolongado trueno de la acción:

Si alguna vez jugué a los dados con los dioses sobre la divina mesa de la tierra, de tal manera que la tierra tembló y se resquebrajó y arrojó resoplando ríos de fuego:

pues una mesa de dioses es la tierra, que tiembla con nuevas palabras creadoras y con divinas tiradas de dados:

¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

4

Si alguna vez bebí a grandes tragos de aquel espumeante y aderezado jarro lleno de mosto en el que se hallan bien mezcladas todas las cosas:

Si alguna vez mi mano derramó las cosas más remotas sobre las más próximas, y fuego sobre el espíritu, y placer sobre el sufrimiento, y lo más inicuo sobre lo más bondadoso:

Si yo mismo soy un grano de aquella sal redentora que hace que todas las cosas se mezclen bien en aquel jarro:

pues hay una sal que liga lo bueno con lo malvado; y hasta lo más malvado es digno de servir de condimento y de última efusión:

Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

5

Si yo soy amigo del mar y de todo cuanto es de especie marina, y cuando más amigo suyo soy es cuando, colérico, él me contradice:

Si en mí hay aquel placer indagador que empuja las velas hacia lo no descubierto, si en mi placer hay un placer de navegante:

Si alguna vez mi júbilo gritó: “La costa ha desaparecido -ahora ha caído mi última cadena-,

lo ilimitado ruge en torno a mí, allá lejos brillan para mí el espacio y el tiempo, ¡bien! ¡adelante! ¡viejo corazón!”.

Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

6

Si mi virtud es la virtud de un bailarín, y a menudo he saltado con ambos pies hacia un éxtasis de oro y esmeralda:

Si mi maldad es una maldad riente, que habita entre colinas de rosas y setos de lirios:

dentro de la risa, en efecto, se congrega todo lo malvado, pero santificado y absuelto por su propia bienaventuranza:

Y si mi Alfa y mi Omega es que todo lo pesado se vuelva ligero, todo cuerpo, bailarín, todo espíritu, pájaro: ¡y en verdad esto es mi Alfa y mi Omega!

Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!

7

Si alguna vez extendí silenciosos cielos encima de mí, y con alas propias volé hacia cielos propios:

Si nadé jugando en profundas lejanías de luz, y mi libertad alcanzó una sabiduría de pájaro:

y así es como habla la sabiduría de pájaro: “¡Mira, no hay ni arriba ni abajo! ¡Lánzate de acá para allá, hacia adelante, hacia atrás, tú ligero! ¡Canta! ¡no sigas hablando!

¿Acaso todas las palabras no están hechas para los que pesan? ¿No mienten, para quien es ligero, todas las palabras? Canta, ¡no sigas hablando!”

Oh, ¿cómo no iba yo a anhelar la eternidad y el nupcial anillo de los anillos, el anillo del retorno?

Nunca encontré todavía la mujer de quien quisiera tener hijos, a no ser esta mujer a quien yo amo: ¡pues yo te amo, oh eternidad!

¡Pues yo te amo, oh eternidad!




sábado, 30 de septiembre de 2017

1-O Estafa Antidemocràtica. No participis! No votis!

La convocatòria de l’1-O feta per Puigdemont i el seu Govern és una trampa per a tota la societat catalana que no podem avalar amb el nostre vot.

Primer. La convocatòria no és transparent. S’ha fet mitjançant una “llei de referèndum” elaborada en secret i d’esquena al Parlament, s’ha aprovat a última hora, i sense temps per a un debat tranquil que permeti expressar-se a totes les opcions en condicions d’igualtat.

Segon. No estableix un mínim de participació, però es pretén que el resultat sigui vàlid amb tan sols un vot de diferència, podent fer una declaració unilateral d’independència en 48 hores, sense el suport d’una majoria de la població catalana. A poques setmanes de l’1-O no hi ha un cens oficial, cosa que pot donar lloc a tot tipus d’arbitrarietats.

Tercer. S’han relegat i marginat les forces polítiques de l’oposició, sostraient els drets democràtics més bàsics als membres del Parlament, canviant el reglament, escurçant els temps i impedint el dret d’esmena i el debat parlamentari. I això es fa utilitzant una majoria parlamentària que no es correspon ni amb el 50%
dels vots.

Quart. Han aprovat de manera “exprés”, en un sol dia, tant la “llei de referèndum” com les anomenades “lleis de desconnexió”. Són decisions de transcendència vital per a tota la ciutadania de Catalunya i les generacions futures i es poden executar en qüestió d’hores. No busquen que el poble català decideixi lliurement i conscientment, sinó una declaració unilateral d’independència.

I cinquè. L’1-O és una convocatòria unilateral. Puigdemont i el seu Govern diuen que actuen en nom de la majoria de la societat catalana, però les forces en què es recolzen no representen més que el 36% del cens electoral.

Qualsevol demòcrata, a banda de la seva posició davant de la independència, ha de rebutjar aquesta convocatòria, impròpia d’una democràcia i tramposa.

Per tot això, els i les sota signants, persones d’esquerres, de variada adscripció ideològica i de diverses cultures polítiques, que hem lluitat per les llibertats contra el franquisme, contra el terrorisme i contra la guerra, pels drets de les dones i de les minories socials, i ara contra les retallades i la corrupció, que rebutgem les polítiques del govern de Rajoy, i amb el convenciment què és possible un futur comú, lliurement elegit, en el marc d’una Espanya plural on es reconeguin totes les identitats dels pobles que la integren:

Rebutgem l’1-O com una estafa antidemocràtica. 

I cridem a no participar en aquesta convocatòria, que és l’oposat a un exercici de lliure decisió del poble de Catalunya.

(zUmO dE pOeSíA, en su línea de repudio a todo nacionalismo como causa fundamental del sufrimiento humano, se adhiere al anterior manifiesto y deplora la monstruosa aberración que algunos irresponsables pretenden materializar en Catalunya el próximo domingo.)

Esconde tus ojos (por Margaret Atwood)




Cae desde el aire un pájaro, herido por un disparo,
las otras aves se dan cuenta, necesitan saber qué ha sucedido.
Las hojas de los árboles susurran, los ciervos se agitan, los conejos
sacuden las orejas. Los herbívoros se agazapan, los carroñeros
se lamen los dientes.
La vida sacrificada no les asusta.

¿Qué nos alarma? ¿De qué nos alimentamos?
Lo aceptamos todo,
una herida tras otra.
Escombros, escombros, murmuran las pistolas.
Nuestros rostros relucen en el centellear de cristal,
la noche asciende como una humareda.

Oh, esconde tus ojos
-es mejor sentarse en un cuarto aislado,
las puertas cerradas, los aparatos apagados,
sin nada más que esa postal de las cataratas del Niágara, que compraste el verano pasado-
esa cascada de agua que calma
como caramelos de toffee verde cayendo
a cámara lenta por un precipicio;
mejor no ver al frágil nadador,
o a los dos niños en su bote amarillo.



viernes, 29 de septiembre de 2017

1-O Estafa Antidemocràtica. No participis! No votis!


La convocatòria de l’1-O feta per Puigdemont i el seu Govern és una trampa per a tota la societat catalana que no podem avalar amb el nostre vot.

Primer. La convocatòria no és transparent. S’ha fet mitjançant una “llei de referèndum” elaborada en secret i d’esquena al Parlament, s’ha aprovat a última hora, i sense temps per a un debat tranquil que permeti expressar-se a totes les opcions en condicions d’igualtat.

Segon. No estableix un mínim de participació, però es pretén que el resultat sigui vàlid amb tan sols un vot de diferència, podent fer una declaració unilateral d’independència en 48 hores, sense el suport d’una majoria de la població catalana. A poques setmanes de l’1-O no hi ha un cens oficial, cosa que pot donar lloc a tot tipus d’arbitrarietats.

Tercer. S’han relegat i marginat les forces polítiques de l’oposició, sostraient els drets democràtics més bàsics als membres del Parlament, canviant el reglament, escurçant els temps i impedint el dret d’esmena i el debat parlamentari. I això es fa utilitzant una majoria parlamentària que no es correspon ni amb el 50%
dels vots.

Quart. Han aprovat de manera “exprés”, en un sol dia, tant la “llei de referèndum” com les anomenades “lleis de desconnexió”. Són decisions de transcendència vital per a tota la ciutadania de Catalunya i les generacions futures i es poden executar en qüestió d’hores. No busquen que el poble català decideixi lliurement i conscientment, sinó una declaració unilateral d’independència.

I cinquè. L’1-O és una convocatòria unilateral. Puigdemont i el seu Govern diuen que actuen en nom de la majoria de la societat catalana, però les forces en què es recolzen no representen més que el 36% del cens electoral.

Qualsevol demòcrata, a banda de la seva posició davant de la independència, ha de rebutjar aquesta convocatòria, impròpia d’una democràcia i tramposa.

Per tot això, els i les sota signants, persones d’esquerres, de variada adscripció ideològica i de diverses cultures polítiques, que hem lluitat per les llibertats contra el franquisme, contra el terrorisme i contra la guerra, pels drets de les dones i de les minories socials, i ara contra les retallades i la corrupció, que rebutgem les polítiques del govern de Rajoy, i amb el convenciment què és possible un futur comú, lliurement elegit, en el marc d’una Espanya plural on es reconeguin totes les identitats dels pobles que la integren:

Rebutgem l’1-O com una estafa antidemocràtica. 

I cridem a no participar en aquesta convocatòria, que és l’oposat a un exercici de lliure decisió del poble de Catalunya.

(zUmO dE pOeSíA, en su línea de repudio a todo nacionalismo como causa fundamental del sufrimiento humano, se adhiere al anterior manifiesto y deplora la monstruosa aberración que algunos irresponsables pretenden materializar en Catalunya el próximo domingo.)


Entre él y él una puerta (por Roberto Juarroz)


Si alguien,
cayendo de sí mismo en sí mismo,
manotea para sostenerse de sí
y encuentra entre él y él
una puerta que lleva a otra parte,
feliz de él y de él,
pues ha encontrado su borrador más antiguo,
la primera copia.



jueves, 28 de septiembre de 2017

Sin haberme lavado (por Tomás Segovia)


A esta inmovilidad de ojos atónitos
y postrado lenguaje
que me encadena a estar presente
en la ausencia de mí,
a esta sombría suspensión
de mi latir difunto
le pregunto
si he morir sin haberme lavado
de tanta sucia soledad errática,
y qué sol me podrá secar un día
de aquellas cavernosas aguas pútridas
donde he chapoteado tanto
mirando tiritar la vida
desfigurada por la llaga obscena
del amor omitido.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

María la sirvienta (por Juan Gelman)



Se llamaba María todo el tiempo de sus 17 años,
era capaz de tener alma y sonreír con pajaritos,
pero lo importante fue que en la valija le encontraron
un niño muerto de tres días envuelto en diarios de la casa.

Qué manera era esa de pecar de pecar,
decían las señoras acostumbradas a la discreción
y en señal de horror levantaban las cejas
con un breve vuelo no desprovisto de encanto.

Los señores meditaron rápidamente sobre los peligros
de la prostitución o de la falta de prostitución,
rememoraban sus hazañas con chiruzas diversas
y decían severos: desde luego querida.

En la comisaría fueron decentes con ella,
sólo la manosearon de sargento para arriba,
pero María se ocupaba de llorar,
los pajaritos se le despintaron bajo la lluvia de lágrimas.

Había mucha gente desagradada con María
por su manera de empaquetar los resultados del amor
y opinaban que la cárcel le devolvería la decencia
o por lo menos francamente la haría menos bruta.

Aquella noche las señoras y señores se perfumaban
con ardor
por el niño que decía la verdad,
por el niño que era puro,
por el que era tierno,
por el bueno, en fin,
por todos los niños muertos que cargaban en las valijas
del alma
y empezaron a heder súbitamente
mientras la gran ciudad cerraba sus ventanas.



martes, 26 de septiembre de 2017

Aunque sea ceniza (por José Ángel Valente)


Cruzo un desierto y su secreta
desolación sin nombre.
El corazón
tiene la sequedad de la piedra
y los estallidos nocturnos
de su materia o su nada.

Hay una luz remota, sin embargo,
y sé que no estoy solo;
aunque después de tanto y tanto no haya
ni un solo pensamiento
capaz contra la muerte,
no estoy solo.

Toco esta mano al fin que comparte mi vida
y en ella me confirmo
y tiento cuanto amo,
lo levanto hacia el cielo
y aunque sea ceniza lo proclamo: ceniza.
Aunque sea ceniza cuanto tengo hasta ahora,
cuanto se me ha tendido a modo de esperanza.



lunes, 25 de septiembre de 2017

Autopista (por Saiz de Marco)



A un lado y otro de la autopista
Rivas
Arganda
Perales
Fuentidueña
nombres de sitios a los que no fui nunca

Y sin embargo
¿qué me esperaba en Rivas?
¿cómo serán las tardes en Caudete?
¿mi vida en Tarancón qué forma tendría ahora?
¿junto a quiénes habría caminado en Saelices?
tantas preguntas que hay que dejar en blanco

Tarancón
Villarrubio
A veces se veían
cercanas
habitables
sus calles y sus casas
incluso por la noche ventanas encendidas

Y pensar que bastaba con girar el volante
darle al intermitente
tomar esa salida
o un cambio de sentido en el siguiente cruce

Sí pero la vía rápida
tan ancha y deslizable
tan falsamente llana
tan "sigue sin torcer y yo misma
te llevo"
asiéndome con fuerza a su alfombra de asfalto

Ya en el retrovisor

a izquierda y a derecha iban quedando
Saelices
Alarcón
Pozoseco
Caudete

estares en el mundo en donde nunca estuve



domingo, 24 de septiembre de 2017

La ciudad en el mar (por Edgar Allan Poe)



¡Mira! La muerte se ha izado un trono
en una extraña y solitaria ciudad
allá lejos en el sombrío Oeste,
donde el bueno y el malo y el mejor y el peor
han ido a su reposo eterno.
Allí capillas y palacios y torres
(torres devoradoras de tiempo que no se estremecen)
no se asemejan a nada que sea nuestro.
En los alrededores, olvidadas por vientos inquietos
resignadamente bajo el cielo
las melancólicas aguas reposan.

No bajan rayos de luz del santo cielo
a esta ciudad de la eterna noche.
Pero una luz interior del lívido mar
proyecta silenciosas torrecillas
-resplandecen los pináculos por todas partes-
Cúpulas-agujas, salones reales
pórticos, paredes estilo babilónico,
sombrías y olvidadas glorietas
de hiedra esculpida y flores pétreas,
y muchos, muchos maravillosos santuarios
cuyos ensortijados frisos entrelazan
la viola, la violeta y la vid.

Resignadamente bajo el cielo
las melancólicas aguas reposan.
Tanto se mezclan allí las torres y las sombras
que parecen péndulos en el aire
mientras que desde una altiva torre en la ciudad
la muerte mira hacia abajo como desde una enormidad.

Allí los tiempos abiertos y las descubiertas tumbas
bostezan a nivel con las luminosas olas,
pero no las riquezas que allí yacen
en cada uno de los ojos de diamante del ídolo
-los muertos alegrementes enjoyados no
tientan las aguas desde sus lechos-;
pues no se rizan las ondas, ¡ay!,
en este desierto de cristal-
Ninguna agitación dice que los vientos pueden estar
en algún mar lejano y más feliz-.
Ninguna ola sugiere que los vientos han estado
en mares menos espantosamente serenos.

¡Pero, mira! ¡Algo se agita en el aire!
La ola. ¡Hay un movimiento allí!,
como si las torres se hubieran apartado,
sumergiéndose lentamente, la lenta marea,
como si sus cimas débilmente hubieran dejado
un vacío en el brumoso cielo.
Las olas tienen ahora un brillo rojizo
las olas respiran desmayadas y lentas.
Y cuando ya no hay lamentos terrenales
baja, baja esta ciudad hasta donde se quedará desde ahora.
El infierno, elevándose desde mil tronos,
le hará reverencias.



sábado, 23 de septiembre de 2017

Adiós pájaro (por Enrique Molina)



¡Adiós pájaro definitivo!
Continuarás tu vuelo en mi alma

sin entenderme, pero conmigo.
Es tan bello este día invernal,

hay tanta distancia en tus alas:
lo que vuela contigo es el cielo.

¿Qué podría decir de mí?
¿Qué podría decir en sueños?

Casa pintada de rojo, con un gato,
la ropa tendida en la azotea:

¿quién abrirá la puerta si desapareció
con sus flores, lámparas y muebles,

los amigos que la frecuentaban,
conversaciones, una historia melancólica

y un poco imprecisa. ¿Cuándo terminó?
¿Quién sabe nunca lo que ha amado?

Hay como un resplandor en torno. ¡Adiós
pájaro más profundo que el cielo!



viernes, 22 de septiembre de 2017

La canción del indio Crow (por Leopoldo María Panero)



Qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.
No hay animales ya ni estrellas
y el matorral de los recuerdos
la vida es una línea recta,
qué larga es la ribera de la noche
qué larga es.
El mar, al lado, tan oscuro
ya ni la luna quiere verme
y allá en el pozo sepultada
la miel aquella de esos labios
que de algo como amor me hablaron,
luego en silencio se quedaron:
qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.
Flotan cabellos en el agua
de una mujer que no existió
y en la cabeza hay unas letras
la A, la V más dos Os:
qué larga es la ribera de la noche
qué larga es.
Tal vez sea un oso lo que anda
con una pierna y luego otra,
las huellas son como de oso,
no de yo.
Qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.
No se terminará nunca la playa
con esa sombra que recorre
ese desierto tal un péndulo:
qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.
Cómo saber si ya estoy muerto
o si aún vivo como dicen
si allá en la playa sólo hay playa
atrás, delante sólo hay playa
cómo saber si yo soy indio
si yo soy Crow o yo soy Cuervo,
si ni la Luna quiere verme
y Padre Sol nunca aparece:
qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.
No es que esté solo, es que no existo
es que no hay nadie en esta playa
y ya ni yo aun me acompaño
son estos ojos cual dos cuevas
y en mi cabeza sopla el viento:
será la muerte como un vino?
habrá mujeres en la tumba?
Qué larga es la ribera de la noche,
qué larga es.



jueves, 21 de septiembre de 2017

Pensé que era Harry (por William Bronk)



Disculpe. Pensé por un momento

que usted era alguien que conozco.

Me suele suceder. Una vez en el teatro de la plaza

cuando aún se encontraba allí, volví la cabeza

mientas las luces se encendían y me vi allí con una joven

y otra pareja. Fuera en el vestíbulo miré al hombre

y él miró hacia otra parte. No le resultaba conocido.

Bueno, como dicen, es cosa de dos,

y de todas formas no sé qué

caso hubiera tenido. ¿Sabemos quiénes somos,

piensa usted? Los niños parecen saberlo.

Una vez pregunté

a una niña pequeña. Dijo que había estado enferma.

Dijo

que se veía diferente y se sentía diferente. Yo dije,

“Tal vez no eras tú”. ¿Cómo lo sabes?”

“Sí, yo era yo”, dijo ella, “sé que lo era.”

En parte ya no me preocupa o no como antes.

No soy nadie más

y nadie al fin y al cabo. Todo el resto

lo ignoro. No sé nada.

Me golpeó. Pensé que era Harry cuando lo vi

y pensé: “le preguntaré a Harry”. Sin embargo

no creo que él sepa. No es que me confunda.

No quiero decir eso. Si alguien apareciera y dijese,

“Pregúnteme”, no sabría ni por dónde empezar.

Ni siquiera tengo preguntas. Es la forma

en que me desvanezco

como si yo fuera la persona de

una foto instantánea puesta a la luz.

Y el entorno se borra como si despertáramos

en el crepúsculo equivocado y las cosas

se volvieran oscuras y grises

cuando las esperábamos más nítidas. De lo real

cada vez menos. No hay punto fijo.

Las preguntas fijan

un punto, como las respuestas.

Las cosas se mueven otra vez

y sólo queda apartarse. Estaba equivocado:

deberíamos prescindir de preguntas y respuestas

y todo lo que aprendemos es qué

sonora resulta nuestra ignorancia.

Eso es lo que quería decirle a Harry.

Usted se le parece. Gracias de todos modos.



miércoles, 20 de septiembre de 2017

Venoso y brillante (por Sally Bliumis-Dunn)



Ella pintó sus labios

de color rosa hibisco.

El labio superior se hunde

perfectamente en el centro

como un corazón de San Valentín.

Tiene sentido para mí

que los labios, el abierto

ah de la boca

tenga más forma de corazón

que el corazón humano real.

Recuerdo la primera vez que lo vi

venoso y brillante

como el rezumar de una serpiente.

Si esto fuera

lo que nos enseñaron a dibujar,

qué diferente habríamos

aprendido a amar.



martes, 19 de septiembre de 2017

Durante una tormenta (por John Ashbery)



¡Oh cómo me ignora este hosco,
indiferente mundo! Esas rocas, esas casas
no conocen el contacto de mi carne, ni hay un árbol
cuya sombra me haya amparado como a un amigo.
He vagado por el mundo entero.
No he conocido ningún hombre, ninguna fiera se acercó
pacíficamente y puso su hocico entre mis manos.
Ninguna muchacha acogió mi rostro con un beso.

Sin embargo una vez, durante una travesía
de Gibraltar al Cabo de Hornos
conocí a bordo amistosos marineros,
y mientras luchábamos para salvar la nave del naufragio
durante una tormenta, las propias olas

y hasta el ruido que hacía la espuma al golpear la frente de la nave
parecían amigos.


lunes, 18 de septiembre de 2017

Me abrazan (por Juan Ramón Jiménez)



Los brazos de los doce olmos desnudos,
mis olmos, mis amigos naturales,
me abrazan negros, blancos. Nieva.
¡Y qué abrazo
de bosque el de estos doce olmos,
en este olmo primero, junto a mí!

¡La melodía, blanca, negra, en negro blanco abrazo;
frío y cálido abrazo,
como el del perro, el animal que viene vaheando;
el blanco y negro estar a gusto aquí
desnudo, aunque vestido;
la unidad de lo blanco con lo negro solos,
dos negros con dos blancos;
la eternidad desnuda blanca, negra;
bosque mío de olmos con la nieve!

Y al fin, levanto más mis brazos y los abro
y me abrazo a los olmos en el olmo,
en su total de ramas desnudas blancas negras;
esta vibrante y armoniosa sinfonía
de ramas en enlace sucesivo;
bosque hecho abrazo con la nieve;
y me cierro con él, en un abrazo inmenso,
desnudo de blancura y de negrura,
un bosque natural de ser y ser
en un abrazo natural de amor,
con mi ser natural desnudo de árbol hombre.


domingo, 17 de septiembre de 2017

Poco que hacer allí (por Jorge Boccanera)



No hay mucho que hacer en mi memoria.

Caminar una casa derribada a balazos,

atravesar arañas con palabras,

buscar viejos olores quemados por el viento.


Poco que hacer allí,

mear en los rincones para espantar las sombras,

correr donde no hay nadie.


¿Qué hacer en la memoria?

¿Descansar en un ruido?

¿Ponerse de rodillas ante un gran agujero?


sábado, 16 de septiembre de 2017

Como pétalos (por Emily Dickinson)



Cayeron como copos
cayeron como estrellas
como pétalos desde una rosa
cuando de repente a través de junio
pasa un viento con dedos

Perecieron en la hierba sin costuras
Ningún ojo podría encontrar el lugar
pero Dios puede convocar a cada una de las caras
de su lista de abolidos



viernes, 15 de septiembre de 2017

Pero no el corazón (por Simon Armitage)




He hecho testamento; me dejo a la Salud

Nacional. Estoy seguro de que pueden usar

las gelatinas y los tubos y jarabes y colas,

la red de nervios y venas, la hogaza de sesos,

un surtido de empastes y suturas y lesiones,

sangre – un galón exactamente de sopa de arándano –,

el chasis o la jaula o la catedral de hueso;

pero no el corazón, pueden dejarlo solo.


Pueden tener el lote, todo el surtido:

los bucles y las bobinas y las ruedas dentadas y las

suspensiones y las bielas, los hilos y cuerdas y filamentos,

la cara, el estuche, los dientes y las manos,


pero no el péndulo, el corazón;

que lo dejen donde se pare o se cuelgue.



jueves, 14 de septiembre de 2017

Un lugar (por Eugénio de Andrade)



Es un lugar al sur, un lugar donde
la cal
amotinada desafía el mirar.
Donde viviste. Donde a veces en sueños
vives aún. El nombre empapado de agua
te escurre de la boca.

Por caminos de cabras descendías
a la playa, el mar batía

en aquellas piedras, en estas sílabas.
Los ojos se perdían ahogados
en el fulgor
del último o del primer día.

Era la perfección.



miércoles, 13 de septiembre de 2017

Claro que fingimos (por Eva Runefelt)


Hipócritamente blancos, vagamente lilas
los pétalos un poco hinchados
el mal aliento de las habladurías
Aquí parece que hay quietud, pero es un punto
neurálgico calcificado
una costra en la boca
Aquí no hay nadie

Sólo tiempo desangrado
como una máscara para
las caras que pasan de largo

Se oye:
¡Él no es el que parece ser!

Alguien responde:
¿Y quién lo es en realidad?

Reducido a un torpe pie
el pasado arrastra los pasos
retorcido como
la juventud de la señora Mumien

Se oye:
¡Tú tampoco eres el que pareces ser!
- Tú eres un ladrón de seres humanos, tú me has robado a mí.

Entonces yo respondo:

La muerte del jacinto es ser tragada
ser comida secamente trozo a trozo
noche y día
Claro que fingimos, rayanos en la traición
La mentira, aunque esté en el dulce
entumecimiento de la flor, la mentira
aún nos hace creer que perduramos


martes, 12 de septiembre de 2017

Pena mía, ven aquí (por Charles Baudelaire)


Sé sabia, Pena mía, y permanece en calma.
Reclamabas la Noche; ya desciende, hela aquí:
Envuelve a la ciudad una atmósfera oscura
a unos trayendo paz y a otros zozobra.

Mientras que la gran masa de los viles mortales
-bajo el látigo del Placer, ese verdugo impávido-
cosecha sinsabores en la fiesta servil,
ofréceme tu mano, Pena mía, ven aquí

lejos de ellos. Mira balancearse los años transcurridos
con vestidos ridículos, sobre las balaustradas
del cielo. La burlona nostalgia ya emerge de las aguas.

Descansa bajo un arco el moribundo sol.
Y como un gran sudario rezagado, hacia Oriente,
oye, querida, oye cómo avanza la Noche.



lunes, 11 de septiembre de 2017

No eran tan negras (por Charles Simic)


Las cosas no eran tan negras como algunos las pintaban. Había un hermoso niño vestido de negro y jugaba con dos manzanas negras. O era una chica vestida de chico o un chico vestido de chica. Fuera lo que fuera, tenía unos pequeños dientes blancos. El paisaje al que daba su ventana había sido oscurecido con un brochazo de pintura pesado y tosco. Todo era muy teleológico, salvo cuando el niño sacó su lengua roja.


domingo, 10 de septiembre de 2017

Incluso si resulta equivocado (por Charles Bukowski)



A medida que continúa el juego
deberías procurar decir cada vez más claro
lo que de veras
crees
incluso si lo que de veras
crees
resulta
equivocado.

puede ser una tarea
arriesgada
y difícil.

pero
si no puedes reírte
de la inmensa desventaja
que todos soportamos en nuestro
intento de entender
y saber

sin duda
tendrás un sueño
in
quieto
en el
ataúd.


sábado, 9 de septiembre de 2017

La pescadera Muriel (por María Eloy García)



vives del hielo para conservar lo que muere fácilmente

en tus manos se deshacen las espinas dorsales del mundo

me sacaste del océano

capté el anzuelo de la muerte

comí el gusano que me diste

en el cubo en el que iba sedal al cuello

tan invertebrada por tu mano

otros gemían en estertores finales

golpeaban con todas las aletas

pensaban en sangre sólo en sangre

nos pusieron en el hielo mostrando abiertamente

el espectáculo subacuático del desastre

pasamos a ser ya muertos los tan perecederos

y con esa misma mano que cortó la cabeza

y que arrastró nuestra espina tan frágil

ofrecías gentilmente la terrible mercancía

porque la muerte reciente es para ti

garantía de la máxima frescura


viernes, 8 de septiembre de 2017

Tan revuelto (por Saiz de Marco)



Lo que no pude
lo que no supe
lo que no quise
son finalmente ya
lo que no quisesupepude

Lo que no pude saber-querer
Lo que no quise saber-poder
Lo que no supe poder-querer

Lo que no supe
o quise
o pude
haber querido
o haber sabido
o haber podido

Aquello de que
no fui capaz de ser capaz

La fuerza que teniéndola no tuve

Lo amado sí pero con descoraje

Todo cuanto no me atreví a atreverme

El paso que no di pudiendo darlo
con forma de no pude
de no supe

Lo que
estando a mi alcance
no lo estuvo
aunque saltando sí hubiera llegado

Lo que
pudiendo ser
no pudo ser

Tan revuelto está todo
tan lioso que
lo que no pude / supe / quise
lo que no sude / quipe / puse
son el listado
de una misma endeblez
de un mismo no



jueves, 7 de septiembre de 2017

Felicidad -haikus- (por Aitor Suárez)



Felicidad

es un café y un libro

de Stefan Zweig.


…..

Felicidad

es “Por una cabeza”

en el piano.

.....

Felicidad

es jugar con un perro

y él conmigo.

.....

Felicidad

es mis pies dando pasos

por la montaña.

.....

Felicidad

es reír a la vez

que tú te ríes.

.....

Felicidad

es en tu recoveco

acurrucarme.


miércoles, 6 de septiembre de 2017

El silencio de la casa (por António Lobo Antunes)



Nadie se ocupa del jardín pero nada ha cambiado. La acacia sigue hablando el lenguaje de siempre. Lo mismo que las habitaciones. El hombre que recuerda marca su territorio cada noche. Allí caben su infancia y sus hermanos. Es todo. Los demás son sólo piezas de un rompecabezas mezclados con las piezas de otros juegos distintos. Más allá de los muros faltan gritos y madres, los ciegos, el lechero. El misterio es el mismo.

Lo que ahora me impresiona es el silencio de la casa. No ha cambiado nada desde que la conozco: ni los árboles. Es decir, mi madre mandó tapar el pozo y había otra higuera, creo yo, más cerca de la ventana de mi habitación, además del gallinero, las gallinas y el pavo, pegado al muro. Sin embargo, sacando esas tres cosas, el resto es lo mismo, menos el jardín del que nadie se ocupa. Los mismos escalones de piedra. Los muebles. Desaparecieron camas, claro, porque desaparecieron los hijos. Y ya no está el zapatero de al lado, el señor Florindo de las melopeas sublimes. Por consiguiente, lo que cambió en la casa fue el color del silencio. Pero la acacia

(tan alta)

sigue hablando el lenguaje de siempre.

La casa acaba en nosotros, y una parte de nosotros sigue jugando en el jardín

Después de la cena me gusta mear, aquí fuera, contra la cascada de piedra, con la plena conciencia de estar marcando un territorio: esto es mío. Sigue siendo mío. Y, a través de las ramas de la acacia, el cielo de basalto pulido. La casa

(es gracioso)

unas veces me parece grande y otras veces pequeña. Vista de fuera sí, grande, pero por dentro me da la impresión de que algunas partes se han encogido. Mi habitación, por ejemplo. La antaño sala de visitas que casi nunca se abría. Pero la habitación de mis padres, no sé por qué, ha crecido.

El recuerdo que guardo de esta casa es un recuerdo feliz.

Y sigo sintiéndome bien allí dentro, sintiendo que pertenezco a ese espacio. Miro a mis hijas y a las hijas y los hijos de mis hermanos con desconfianza.

-¿Qué hacen aquí?

-¿Quiénes son éstos?

dado que incluso los menores son mayores que yo. Unos desconocidos, unos intrusos. La casa acaba en nosotros, y una parte de nosotros sigue jugando a la pelota en el jardín, sin embargo

-¿Quiénes son éstos?

-¿Qué hacen aquí?

estos seres extraños en los que se prolongan nuestras facciones y nuestros modales y que no son nosotros, son piezas del rompecabezas de nosotros, incompleto, mezcladas con piezas de otros juegos, y cuya naturalidad me sorprende, como si la casa les perteneciese también a ellos. No digo nada pero no les pertenece ni un ápice. Y no permito que jueguen a la pelota con nosotros, así como no permito que meen en la cascada: el territorio ya está marcado por mí, fuera, salgan de ahí. Además me sorprende ver la mesa con tantos platos y vasos: ¿han invitado a alguien hoy? ¿Quién come en esta casa?

Si las piezas del rompecabezas fuesen tan desfachatadas como para sentarse en las sillas, cojo a mis hermanos y nos vamos a cenar a la cocina. Palabra de honor. Donde, con el oído atento a los pasos de mi padre, podíamos fumar, cerca de la ventana, para tirar la colilla al callejón, y poner cara de inocentes ante el menor peligro.

Dije hace un rato que me impresiona el silencio de la casa: pensándolo mejor, no ha habido alteraciones en el silencio, y los racimos de la buganvilla siguen floreciendo sobre el muro. Lo que falta son los gritos de las madres llamándonos, los cieguitos de los fados, la flauta del afilador, y no podemos culpar a la casa por eso, ni porque el lechero no venga en carro. Salvo que venga a horas a las que yo no estoy. Cada cieguito tenía un amo que lo llevaba por el brazo, vendía las letras y recaudaba el dinero, muy serio, mientras el cieguito, con el mentón hacia arriba, sonreía a nadie detrás de sus gafas oscuras. Se me ocurría que compartían misterios a los que yo no tenía acceso, de la misma forma que compartían, en cuartetas, crímenes horrorosos, mujeres que daban monstruos a luz

(el monstruo, con antenas, en el papel de las letras, el padre y la madre del monstruo, muy normales, por encima, la historia del monstruo narrada a gritos, con un acordeón que la subrayaba con rojo)

mujeres que daban monstruos a luz y la Rusia Comunista desmoronándose en la Virgen. Si mis sobrinos me hiciesen el favor de callarse escucharíamos en paz esos pavores, oiría la flauta del afilador todavía en el Poço do Chão, con paraguas rotos colgados del instrumento. Y, con suerte y viento favorable, llegaríamos al cisne sollozando en el bosque.

Luego, y de una vez por todas, el silencio es igual. La casa es igual. Los retratos son iguales. La vida es igual. Luego, y de una vez por todas, la casa me pertenece y yo le pertenezco a ella. Reconozco los olores, los efectos del sol, cada tabla de la tarima, los peldaños de las escaleras. Y al decir que reconozco los olores sé lo que digo: el de la cera, el del líquido para lustrar los pomos de las puertas, el de la acacia, el del otro árbol, más corpulento, más secreto, sin nombre. Seguro que el perro de la curtiduría ladra dentro de poco. Que la buganvilla comienza a agitarse. Que el señor Manuel, en medio de la noche, gemirá de dolor. Ventanas que se apagan. Ni una voz ahora. Sólo el bastón rojo y blanco del cieguito

toc

en la calle. El bastón enorme, la caja de las limosnas con un candado. El acordeón, que llevaba a cuestas, dispuesto ya en el pecho. Los dedos probando las teclas, levemente, para encontrar el tono. La nariz estirada hacia arriba. Más teclas. El amo del cieguito impacientándose

-¿Y?

entonces una boca, a la que le faltaban dientes, repentinamente enorme, y la mujer que dio a luz un monstruo conmoviéndome con su suerte aciaga. Sigo preguntándome por qué demonios, en lugar de novelas, no nací yo con la fortuna de escribir poemas así. No, nada de eso, sin ninguna ironía, señores, me pregunto con una sinceridad absoluta

¿por qué demonios no nací yo con la fortuna de escribir versos así?



martes, 5 de septiembre de 2017

Nunca te enamores (por Julián Herbert)



Nunca te enamores de 1 kilo
de carne molida.
Nunca te enamores de la mesa puesta,
de las viandas, de los vasos
que ella besaba con boca de insistente
mandarina helada, en polvo:
instantánea.
Nunca te enamores de este
polvo enamorado, la tos
muerta de un nombre (Ana,
Claudia, Tania: no importa,
todo nombre morirá), una llama
que se ahoga. Nunca te enamores
del soneto de otro.
Nunca te enamores de las medias azules,
de las venas azules debajo de la media,
de la carne del muslo, esa
carne tan superficial.
Nunca te enamores de la cocinera.
Pero nunca te enamores, también,
tampoco,
del domingo: futbol, comida rápida,
nada en la mente sino sogas como cunas.
Nunca te enamores de la muerte,
su lujuria de doncella,
su sevicia de perro,
su tacto de comadrona.
Nunca te enamores en hoteles, en
pretérito simple, en papel
membretado, en películas porno,
en ojos fulminantes como tumbas celestes,
en hablas clandestinas, en boleros, en libros
de Denis de Rougemont.
En el speed, en el alcohol,
en la Beatriz,
en el perol:
nunca te enamores de 1 kilo de carne molida.
Nunca.
No.


lunes, 4 de septiembre de 2017

LO QUE NO OLVIDARÉ


Quienes hacemos zUmO De PoEsÍa nos proponemos recopilar las vivencias más intensas, o emotivas, o fascinantes de la vida de muchas personas, para editarlas en formato de libro (físico o digital) con fines solidarios.

Por ello te pedimos y agradecemos que nos relates, mediante un comentario en nuestro blog (ya sea con tu nombre, con tu nick, o como anónimo), tu experiencia real más impactante o marcadora: aquello que personalmente más te ha impresionado, conmovido o hecho sentir en tu vida.

No tiene por qué ser un suceso insólito ni extraordinario: sólo aquello que, aunque pueda parecer trivial o anecdótico, a ti (por la razón que sea) te impactó o sobrecogió.

Cuando dispongamos de un número suficiente de historias vividas, editaremos esos relatos (por supuesto, sin propósito lucrativo).

Anímate y envía a ZuMo De PoEsÍa tu experiencia vivida más sorprendente o emocionante.

(Esta solicitud aparecerá periódicamente en el blog.)


Asado en Soldini (por Edgardo Dobry)



La escena debe mirarse
con algo que está
más adentro de los ojos
o quizás en ninguna parte,
es un atributo de esta luz.
Hoy en Soldini, cerca de la Ciudad Nativa,
los perros saciados de restos de asado
se revuelcan en el pasto y los chicos
se revuelcan con los perros
en un nudo de risa salvaje,
las remeras sucias de clorofila
y las redondas bocas mordiendo una rosada
luz horizontal. Mis primos mayores mostraban
la tristeza: hijos que se van o planean irse
a Sydney, Amsterdam, Vancouver,
y yo, quince años después
de haber dejado este paisaje
con una ligereza de pronto inexplicable,
no sé cómo se puede
no vivir acá, no vivir aquí.
Luca ahora juega al fútbol con su primo Pablo
en una canchita entre una yegua que mete
el hocico hasta los ojos en un balde celeste
—“se llama Rubia” va a decir su ama,
una mujer robusta sonriente,
que podría ser india o tirolesa,
que debe ser una mezcla de las dos—
y el tren de carga más lento del mundo
coronado de un copete quieto de vapor.
Tengo que ir a Buenos Aires,
dejar a Luca con su abuela
y tengo al mismo tiempo ganas infinitas
de no hacer nada, de quedarme
respirando el ascua de este cielo rosa,
dormir en la que fue mi habitación
con mis libros de antaño, Los siete locos,
la Poesía de Almafuerte,
el Antiedipo, Los gauchos judíos,
Trilce (has venido temprano
A otros asuntos y ya no estás), Allá lejos
y hace tiempo, cortado a rodajas
por la persiana entreabierta
quedarme leyendo Luz de agosto:
una chica con hatillo y abanico
que camina de Alabama a Jefferson
buscando al padre de su hijo.
Y así, en duermevela sobre la frazada a flecos,
soy yo, soy yo el que camina,
cargo una mochila de libros deshojados,
por declives bromurados voy
de un mundo a otro,
llevo un niño de la mano. 




domingo, 3 de septiembre de 2017

Claridad sola (por Claudio Rodríguez)


Siempre la claridad viene del cielo;
es un don: no se halla entre las cosas
sino muy por encima, y las ocupa
haciendo de ello vida y labor propias.
Así amanece el día; así la noche
cierra el gran aposento de sus sombras.

Y esto es un don. ¿Quién hace menos creados
cada vez a los seres? ¿Qué alta bóveda
los contiene en su amor? ¡Si ya nos llega
y es pronto aún, ya llega a la redonda
a la manera de los vuelos tuyos
y se cierne, y se aleja y, aún remota,
nada hay tan claro como sus impulsos!

Oh, claridad sedienta de una forma,
de una materia para deslumbrarla
quemándose a sí misma al cumplir su obra.
Como yo, como todo lo que espera.
Si tú la luz te la has llevado toda,
¿cómo voy a esperar nada del alba?

Y, sin embargo —esto es un don—, mi boca
espera, y mi alma espera, y tú me esperas,
ebria persecución, claridad sola
mortal como el abrazo de las hoces,
pero abrazo hasta el fin que nunca afloja.


sábado, 2 de septiembre de 2017

Regresaba la cola del perro (por Víctor Toledo)



Yo tenía un búmerang

y un perro coli

cada vez que lanzaba el búmerang

regresaba la cola del perro

zumbando

de no sé dónde

de una casa de la infancia

de un día ahogado enmedio de la luz

sobre un llano luminoso.


Yo tenía un coliperro

y un búmerang

cada vez que lanzaba al perro

el búmerang regresaba

meneando la cola

no sé de dónde

de un día maravilloso

mas solitario de la infancia

villa dorada del mar

de la casa de la luz justo en medio del azur.


Yo tenía una cola de búmerang

del cielo asomaba

era su ala desprendida

cada vez que la lanzaba

de no sé dónde, cada ave,

desde un día

desdoblado de otra infancia

retornaba tiernamente de lo eterno.


Yo tenía un búmerang que era un perro

cuando lo lanzaba

yo tenía un perro que era un búmerang

cuando lo lanzaba.


Cuando estaba lejos era un colibrí

cuando estaba cerca era un caribú.


Pero yo tenía una era

un colibúmerang

que siempre doblaba del cielo de la caza

de la infancia eterna de la interna luz

con los ojos luminosos de linterna

ahogados de inmortal felicidad

venida de la casa limpia del azul

desde un día que tiene su ola yo sé donde.


Traía entre las patas el trote de abril

traía entre las alas más de un marabú.


Cada vez que lo lanzaba taladrante

cada beso, cada ave, cada suave

cada vuelo, cada suelo, cada ala

cada ola, cada cola, caracola

cada alma

cada oro, cada hora, cada ahora


el corazón, cada razón, cada zonar

cada deseo

y Odiseo, cada hada y oda sea

cada Oído

doblando desdo-blando

perforaba la esquina más vertiginosa

más brillante, más pura y más redonda

del cielo más ladrante.